¡Las niñas bonitas NO se enfadan!

¿Quién no se enfada? Todos nos enfadamos; el enfado forma parte de la vida del ser  humano.
Yo me enfado  con las personas que quiero, con las que apenas conozco,  con las cosas que me  pasan, tengo  días buenos y malos… De hecho, cuando estoy muy enfadada, siento claramente como mi cara se vuelve de color rojo,  las orejas calientes y siento  aire caliente que sale  por mi  nariz;  y creo que, en algunas ocasiones, siento que me sale fuego por las orejas. En otras palabras, depende de mí día y de la situación. En otras ocasiones soy yo la que lastimo con mis palabras a las personas que más quiero; en fin, cada vez que hablo sobre este tema con los padres me doy cuenta de mis  errores cuando estoy enfadada y, sobre esto, pienso cómo puedo reparar y encontrar otra manera de exponer mi enojo.
Con los  niños es igual. No por ser niños “tienen” que estar de “buen humor” todos los días.  Ellos también tienen esos días malos;  lloran, berrean, saltan, gritan, se tiran al suelo, pegan, patean, muerden y rompen cosas cuando están muy enfadados. La diferencia es que nosotros, los “adultos”, podemos expresar nuestro enojo por medio de palabras y sin lastimar a otra persona y los niños, en muchas ocasiones, no saben lo que les pasa y  tampoco pueden expresarse usando las palabras.
A muchos de nosotros nos enseñaron desde niños que es malo enfadarse: “!Las niñas bonitas no se enfadan¡”, “!Si te enfadas, ya no te quiero!”. Pero  yo creo que no es así, creo que es sano enfadarse y  nos ayuda a poner límites como: “Esto no me gusta,  me molesta, etc…”
 ¡Es una gran oportunidad para enseñarles que es normal enojarse, pero que nunca deben hacer daño a otros!
¿Y cómo lo hacemos?
Ser un súper Detective:Los niños pequeños no suelen revelar lo que sienten, porque muchas veces les cuesta identificarlo como a nosotros o no saben cómo expresarlo. Así que algunas veces nuestra comunicación con nuestros hijos será un “juego de adivinanzas”  en la que nosotros, los padres, seremos detectives y trataremos de averiguar qué les pasa con las pequeñas pistas (lenguaje no verbal)  que nos dan. 
Por ejemplo: Cuando ves a tu hijo muy emocionado (mueve las manos y los brazos, gritos de alegría, risas)  porque llegó un familiar, dile: “Veo que estás muy emocionado porque llegó mamá o papá”.
Veo, VeoCuando intuyas por qué está enfadado tu hijo, coméntale: VEO  que estás enfadado porque no te he dejado comer tus chuches,  pero  cuando terminemos de comer te las daré. “ De esta manera estarás reconociendo el sentimiento de tu hijo y que es importante para ti lo que siente. Pero, a la vez, que de esta manera no obtendrá lo que quiere.
No pegar:Es muy importante poner las reglas “No pegar, no morder, no arañar”.  Limitar el golpe y reconocer el sentimiento, le brinda herramientas de autocontrol y una  noción de sus sentimientos

Permitir el enojo:Es necesario entender y permitir el enojo que le produce al niño no obtener lo que quiere; sin embargo, no se debe  permitir ningún tipo de agresión. Coméntale: “Entiendo que puedes estar enfado. Yo estaré aquí en la sala; cuando se te pase vienes, porque me encantará  jugar contigo”.
Reparar:Dale la maravillosa oportunidad de aprender a reparar lo que ha hecho. Ofrécele tu ayuda para recoger lo que ha tirado o ha roto. ¡El valor  de dejar pasar y perdonar!
Dile a tu hijo que lo amas:Cuando pase su enfado, dale un gran abrazo y no le estés recordando una y otra vez lo sucedido. De esta manera le estás demostrando que cuando uno se enoja con alguien no quiere decir que no lo ama o que dejarán de amarle.
Cuento “Vaya Rabieta” y “Caja mágica  del enojo“:Me gusta mucho el cuento “Vaya Rabieta”  de Mireille d´Allancé,  ya que, a través de dibujos, muestra el enfado de una manera muy clara y, sobre todo, la fantástica forma que el protagonista “Roberto” le da fin a su enfado poniéndolo en una “caja mágica”.  
 
Cuando se le pase el enojo a tu hijo, muéstrale “la caja mágica del enojo”, donde la próxima vez puede guardar su enfado.  Ustedes también pueden usar la caja cuando estén enfadados y comentar, por ejemplo, en la hora de la cena, por qué se enfadaron en el día y, sobre todo,  como lo solucionaron y  guárdenlo en la “caja mágica”.

Tiempo fuera/muerto” para los padres: Como padres tenemos la necesidad de desahogo.  Si sientes necesidad de llorar, gritar, pegarle a un cojín,  etc… ESTÁS EN TU PLENO DERECHO. Hazlo en un lugar apartado. Puedes meterte al baño o en tu habitación  y poner un letrero en la puerta “Tiempo fuera/muerto de mamá o papá”.  O tan solo dar una pequeña vuelta a la manzana para calmarte. Verás como te sientes mejor.




rEcUeRdA:
Tu eres el mejor ejemplo y tienes la gran oportunidad de enseñarle a tu hijo sobre el enfado y cómo  repararlo. Un ejemplo muy poderoso será cuando te enfadas con tu pareja delante de tu hijo: RECONCÍLIATE DELANTE DE TU HIJO. Pide perdón y reconoce tus errores.
aCtIvIdAd:Caja mágica del enfado”
mAtErIaL:
  • Caja de madera o de cartón.
  • Pinturas.
  • Purpurina/ brillantina.
  • Pegatinas/ estampas.
  • Cualquier cosa que se te ocurra para decorarla.
eN aCcIóN:
1. Cuéntale a tu hijo el cuento “Vaya rabieta”. Mireille d´Allancé
2. Si es mayor tu hijo y puede hablar puedes preguntarle qué es lo que le enfada.
3. Dale a tu hijo la caja de madera o de cartón y las pinturas.
4. Diviértanse pintando la caja.

5. Coméntale que cuando esté enojado puede dibujar su enfado o después de que pase el enojo que te lo cuente y que juntos lo guardarán en la “caja mágica”.




















liBrO QuE tE aYuDaRá:



Cómo hablar para que sus hijos le escuchen. Y como escuchar para que sus hijos le hablen. Adele Faber y Elaine Mazlish

Papá, Mamá: me dan miedo los perros

En ocasiones los niños muestran miedo o temor hacia los perros. Unas veces, el origen del miedo no tiene un fundamento. Simplemente aparece. Otras, el miedo suele ser debido a alguna mala experiencia, generalmente una mordedura.

Los perros son animales que forman parte de nuestra sociedad y lo habitual es verlos con normalidad, tanto en el medio rural como en el urbano. Quiero decir con esto que un niño que tenga este miedo, se enfrenta a una situación difícil, que puede terminar en una fobia, lo que complica aún más la situación. Imaginaos a la tensión y al estrés continuo que está sometida una persona que sufre alguna fobia ante algo que forma parte de nuestro entorno. Por ejemplo: gatos, pájaros, perros… En mi opinión, la vida se hace menos grata.

Ya que lo normal es que los niños tengan una especial atracción hacia los perros, si se da el caso en el que aparece ese miedo, debemos actuar para intentar erradicarlo en la medida de lo posible.

Sobre esto, yo tengo una experiencia personal. Mi sobrino, que en Julio va a cumplir dos años, presenta un cierto temor hacia los perros. En su caso, no tiene una raíz conocida, ya que no ha tenido ninguna experiencia negativa con ellos. Cuando estamos en el parque y ve algún perro, desconecta de todo lo que le rodea para fijarse en él; pone toda su atención e, incluso, lo señala diciendo “guau guau”. Pero si el perro se acerca, cambia totalmente el semblante y, en ocasiones, llora.

¿QUÉ PODEMOS HACER?

-ACERCAMIENTO: Para evitar que el temor se convierta en miedo o fobia procuraremos, poco a poco, ir acercándolo a los perros que están con su amo.

-ELECCIÓN: No es aconsejable (de hecho yo no lo recomiendo nunca) acercarse a un perro en el parque si no tenemos localizado a su dueño. Incluso aunque lleve collar, si su amo no está con él, no intentaremos acariciarlo, ya que no conocemos el carácter del perro.

-FORMAS DE ACERCAMIENTO: Siempre, siempre, siempre preguntaremos al dueño si puede acariciarse. Muchas mordeduras se producen porque los niños se acercan con intención de jugar, algo que puede poner nervioso al perro, y al dueño no le da tiempo a reaccionar. Una vez que el amo nos confirme que se puede acariciar al “amigo fiel”, nos acercaremos con movimientos suaves y evitando hablarle. Y dejaremos que nos huela. Es su forma natural de conocernos. Si el peque está excitado, es mejor invitarle a que se tranquilice y después podrá acariciar al perro.

-CONFIANZA: Debemos transmitirle a los niños, con lenguaje corporal preferiblemente, total seguridad. Si un perro se acerca y nosotros estamos a una distancia que, por pequeña que sea, no les transmite seguridad, corremos el riesgo de dejarlos en la indefensión y, muy posiblemente, aparecerá el pánico. A mi sobrino, ante un perro, siempre le transmito: ”Ey, chiquitito, estoy aquí contigo. Nada malo te puede pasar”.
Para tratar el miedo que los niños sienten, a veces, por los perros, os recomiendo un libro que está muy bien para leérselo a los peques: “Miedo a los perros” (Anatxu Zabalbeascoa, Ximena Maier), de la colección El maletín del doctor Quitamiedos. Es una historia entrañable en la que un niño, Damián, que tiene miedo a los perros, vive experiencias en la clínica delo Doctor Quitamiedos. Es un cuento maravilloso. Os reconozco que se me saltan las lágrimas cada vez que lo leo.

Quiero contaros que, aunque lentamente, por suerte, vamos haciendo progresos con mi sobrino y ya se ha atrevido en alguna ocasión a acariciar a algún ejemplar del 

rEcUeRdA:

Disfrutad de los niños y los perros. Ayudémoslos a que no les   tengan miedo, ya que “los  amigos fieles” les harán la vida más dulce.

vIdEo:

Riesgos de iniciar “Adiós al pañal” demasiado pronto

Día a día, vemos como  nuestro hijo crece, cambia y  cada vez se hace más independiente.  A lo largo de  su vida pasará y superará muchas etapas; una de ellas es Adiós al pañal”. La mayoría de las veces creemos que es algo sencillo, pero no lo es. Para dejar el pañal,  tu hijo tiene que pasar por un proceso mental, emocional y físico.
 
¿Cómo hacemos pis/pipí y caca/popó?
 
“La vejiga es un órgano que sirve para almacenar la orina que llega desde los riñones. Durante el llenado, la vejiga permanece relajada. Para evitar que se escape la orina, la vejiga y uretra cuentan con unos esfínteres, pequeños músculos que se sitúan a la salida de la vejiga y alrededor de la uretra, los cuales permanecen contraídos (cerrados). Cuando la vejiga se llena de orina el niño siente grandes deseos de orinar. En ese momento, desde la vejiga se envían señales a través de vías nerviosas que alcanzan la médula espinal y el cerebro. Una vez conocida la información, desde el cerebro se transmiten órdenes a través de vías nerviosas para que el esfínter se relaje (se abra) al tiempo que la vejiga se contrae para vaciar totalmente el contenido de orina.

En el recto ocurre un fenómeno similar con las heces.” 

 
Información: Dr. Carlos Gutierrez Segura. Cirujano Pediatrico. Unidad de Urodinámica y Motilidad Digestiva Pediátrica, Hospital Central de Asturias. http://www.sccalp.org/pages/86-control-de-esfnnnteres-en-los-ninnos
         
 
 
a) Riñones
b) Vejiga
c) Esfínter interno
d) Uretra
e) Esfínter externo
 
A partir de esta clara y sencilla  explicación debemos tener en cuenta dos puntos muy importantes para decidir si es tiempo para decir “Adiós al Pañal”:    

 
1.      CONTROL:

Los esfínteres  son unos pequeños músculos que hacen que la orina se mantenga en la vejiga: evitan que salga. También   son capaces de relajarse  y, de esta manera abrirse y así poder orinar.  Sólo  a partir de determinada edad los niños se dan cuenta que pueden CONTROLAR  estos músculos (esfínteres) y decidir CUÁNDO dejar “salir el pis” y cuándo no.  Y DÓNDE.

 

2.     SEÑALES:

Cuando la vejiga se llena, ésta envía SEÑALES al cerebro y en ese momento se transmite la orden para que los esfínteres se relajen y pueda orinar. Sólo a partir de determinada edad  tu hijo se da cuenta y es consciente  de estas SEÑALES. Esto lo puedes ver cuando se mueve mucho, cruza las piernas, da saltitos,  se toca sus genitales, se esconde detrás de la cortina o debajo de la mesa  y se queda quieto un rato, etc…  

 
¿Cuales son algunos de los riesgos de iniciar “Adiós al pañal” demasiado pronto?
 
Estreñimiento: Se estriñe a partir de que empiezas  con el proceso.
 
Conflictos: La relación entre el niño y los padres entra en conflicto. El proceso “Adiós al pañal” se convierte en una lucha de voluntades (tu hijo es el único que  decide cuándo y dónde hacer).
 
Baja autoestima: El autoestima del niño se deteriora, se siente fracasado, culpable y avergonzado por no poder hacer lo que los adultos le piden, ya que él todavía no tiene el absoluto control de sus músculos (esfínteres).
 
 
Juegos que ayudan a decir “Adiós al pañal” 2
En el post ¿A qué puedo jugar con mi hijo para ayudarlo a que DEJE EL PAÑAL?  Parte 1,
hablé sobre la importancia del juego en esta gran y fantástica etapa de crecimiento de tu hijo. Otra manera de divertirte y ayudar a tu hijo es jugar con agua.  ¡Les encanta!
 
Con  agua,  embudos,  vasos, botellas, pasar el agua de un lado a otro… De esta manera tu hijo jugará a tener  “control”;  cuánta cantidad de agua pasa por el embudo, y cuando “cortarla”; esto refuerza la idea de continencia.
 
Puedes transmitirle a tu hijo que si tira o se derrama  agua fuera del bote, ¡no pasa nada! Se limpia y listo. De esta manera tu hijo se sentirá tranquilo  cuando tenga esos pequeños “accidentes” durante el proceso.
 
También puedes utilizar cuentos (por ejemplo:I want my Potty”, de Tony Ross),  donde se vea que el protagonista  no llega al baño y  se haga “pis”. Pregúntale a tu peque: ¿Cómo se siente el niño del cuento que se hizo pis? ¿Le ayudamos a limpiarlo? De esta manera  le estamos enseñando que no hay ningún problema y que, al limpiarlo, puede repararlo.
 
Al jugar con agua le  estamos ayudando a que se enfrente de manera divertida a esta etapa de cambios.  ¡Aprovecha la llegada del buen tiempo y a mojarse todos!
 
Actividad: Jugar con Agua

Material:
  • Agua
  • Embudos
  • Botellas
  • Cacharros
  • Papel o un trapo para limpiar
En acción:
1. Entrégale a tu hijo una botella con agua, embudos, cacharros, etc…
2. Juega  con él libremente.
3. A propósito tira un poco de agua, y di “ups, no pasa nada, con un poco  de papel se arregla”.
4. Diviértete junto a él.


Recuerda:
Ésta es una gran oportunidad para fomentar el AUTOESTIMA, INDEPENDENCIA y AUTOCONTROL de nuestro hijo. Y sobre todo, de DIVERTIRSE JUNTOS.

Libro que te ayudará:

Más entradas sobre el tema:

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Los niños y las mascotas

Antes de empezar, quiero agradecer a Valentina el que me haya cedido este espacio en su blog.

Mi nombre es Antonio y estoy en posesión del título en adiestramiento cognitivo-emocional y corrección de conducta canina.

La mayoría de los padres han pasado, pasan y pasarán por la situación de la solicitud, por parte de sus hijos, de una mascota, particularmente un perro.

¿Y qué se puede decir de los perros que no se sepa ya? Todos sabemos la definición perfecta del perro: “el mejor amigo del hombre”. Existen varias historias de relaciones increíbles entre humanos y perros.  Aunque las hay similares (Canelo, Gaucho, Alicio), tal vez la más famosa sea la del perro japonés Hachiko, que esperó a su dueño en una estación de tren durante diez años. Os dejo el enlace, pues el relato merece mucho la pena leerlo:  http://es.wikipedia.org/wiki/Hachik%C5%8D
Llegado el momento en el que los hijos piden, y comprobaréis con cuanta insistencia, la tenencia de un perro en casa, debemos detenernos a pensar en profundidad en una serie de factores. En este punto, es obligado hacer una importante reflexión: tener un perro en casa puede ser una de las mejores experiencias de la vida, pero también puede convertirse en la peor de las pesadillas si no tenemos clara la responsabilidad que conlleva la compañía de estos extraordinarios y fieles amigos.

Algunos factores a tener en cuenta son los siguientes:

-ECONÓMICO: Los perros, como seres vivos que son, tienen una serie de necesidades que suponen un gasto económico para la familia. En esencia se corresponde al alimentario y veterinario. Es muy importante tenerlo en cuenta antes de tomar una decisión. Se dan muchos casos de  personas que, generalmente, por una moda o un capricho, gastan una gran cantidad de dinero en la compra de un perro y más tarde compran el pienso más barato (a veces esto influye en la salud de la mascota) y sólo lo llevan al veterinario para vacunarlo (a veces ni eso).

-TIPO DE VIDA FAMILIAR: Independientemente de su energía, todos los perros necesitan su dosis diaria de ejercicio. Ya que, a menudo, los perros pasan varias horas al día solos, debido al trabajo y al colegio, debemos ser conscientes de si seremos capaces de proporcionarle el ejercicio necesario. Si nos hemos decidido a tener el perro, pensando en lo anterior, elegiremos a un “compañero” que se complemente con nuestro estilo de vida. No es lo mismo una familia deportista a otra sedentaria.

-SITUACIÓN FAMILIAR: Al igual que a los hijos, a los perros les afecta una situación de conflicto familiar. Si hemos decidido dejar a un perro formar parte de nuestra familia, es fundamental que todos los miembros estén en la misma sintonía a la hora de educarlo. Muchos de los conflictos que se generan en casa con nuestro “amigo” surgen porque unos miembros son más permisivos que otros, dan órdenes o castigos contrarios o difíciles de entender, etc… Dejadme insistir en que es muy importante que todos actuemos y colaboremos en la disciplina del perro del mismo modo.

En multitud de ocasiones se les priva a los “peques” de la casa de vivir esa experiencia tan maravillosa que es compartir una parte importante de la vida con un perro. Y en multitud de ocasiones es debido a los prejuicios, sobre todo con los perros de tamaño mediano y grande. La casuística sobre ataques caninos da una victoria por goleada a los perros pequeños sobre los grandes. Lo que ocurre es que cuando la mordedura es de una raza pequeña (York Shire, Chihuahua, etc…), la lesión es mínima. Si procede de una raza grande (Pastor Alemán, los temidos Pitt Bull, etc…), son inevitables las imágenes en televisión. Lo más triste de todo es que, en la gran mayoría de los casos, el origen del problema procede de los dueños. De ahí la importancia de una buena disciplina para el perro por parte del núcleo familiar. 

Disciplina no es exactamente igual a adiestramiento y creedme que tener una relación sana con nuestro perro, al igual que con nuestros hijos o con cualquier persona, es cuestión de sentido común. Y todos, TODOS, tenemos la capacidad de aplicarlo.
Para aquellos que, una vez valorados todos los aspectos, estén o, en un futuro no lejano, puedan estar en la duda sobre la adquisición de un perro, quiero comentaros algunas desventajas de NO conceder el placer de vivir esta apasionante experiencia entre esos dos seres tan geniales como son los niños y los perros:

-MADUREZ Y DISCIPLINA: Se ha demostrado que los niños que conviven con perros maduran de una manera más rápida que aquellos que no viven esa experiencia. Cuando los padres implican por completo al hijo en el cuidado del perro, aprende a tener una rutina y un compromiso. Para mayor beneficio, aprende a ser disciplinado. En este aspecto, es importante lo anteriormente dicho. Suelo ver por la calle a padres paseando con sus hijos y con el perro, pero el “peque” está al margen,  sin prestar ninguna atención a la mascota. ¡IMPLIQUEMOS A LOS NIÑOS!

­­-COMPAÑERISMO: El hecho de que los niños comprendan que ambos se necesitan, genera un instinto que influirá, en el futuro, en la actitud del hijo en posteriores relaciones. La relación tan intensa que se genera, sólo puede concluir con beneficios.

-DUELO ANTE LA MUERTE: Los perros tienen una media de vida de unos 12/14 años. Por este motivo los niños, generalmente, afrontan su primera pérdida importante una vez que el perro deja de estar entre la familia. Sufren la ausencia de un ser muy querido, por lo que habiendo vivido esta experiencia, les será menos difícil afrontar las posteriores que, en la mayoría de las ocasiones, son las de los abuelos.

Con respecto al duelo, he descubierto un cuento que quiero recomendar: “Yo siempre te querré”, de Hans Wilhelm. Es la historia de un niño que crece junto a su perra, Elfi, pero ésta crece más rápido y, cuando llega el fin de su vida, el niño vive la experiencia junto a su familia de enterrarlo todos juntos y abrazarse para consolarse. Es una buena oportunidad para hablar de la muerte con los hijos. Quiero remitiros a la entrada,¡Cuando un ser querido ya no está! DUELO INFANTIL con la que podéis complementar este punto.


rEcUeRdA:
El perro es el mejor amigo del hombre. Si tenéis la posibilidad, disfrutad con vuestros hijos de esta maravillosa experiencia. Sólo os aportará beneficios. 

vÍdEo: 
  

¡Quita las manos de ahí! Sexualidad parte 1

Una gran amiga me contó una  anécdota muy divertida con su hijo de dos años y medio. Su hijo empezó a descubrir que tenía pene y  erecciones.  Me cuenta mi amiga que un día, mientras lo estaba bañando, él, muy serio, le dijo a su mamá: “Mira mamá, toca, esta duro, duro” refiriéndose a su pene; ella (aguantando la risa ya que la escena era muy graciosa) le dijo, con voz calmada, “Algunas veces tu pene cambia de tamaño. No te preocupes, que solito se bajará”. Días después,  su hijo estaba viendo la tele, cuando lo escuchó muy serio hablándole a su pene y  al mismo tiempo señalándolo         “ ¡Bájate,  bájate, bájateee!”.
 
El sexo es un tema del que muchas veces como padres no sabemos qué decir o contestar  y  podemos llegar a sentirnos muy  incómodos ante estas situaciones.
¿Recuerdas cuando tu hijo empezó a descubrir sus manos, como se las quedaba viendo con cara de asombro? Luego aparecieron los pies; qué flexibilidad tienen los bebés para comerse casi todo el pie.  Y cómo olvidar los orificios de la nariz.  Desde los 6 meses, muchos bebés descubren sus genitales, los tocan, los mueven, les gusta lo que sienten y lo perciben como algo propio que transmite sensaciones  como el resto de su cuerpo. ¡Se está descubriendo! 
Cuando  empiezan con la etapa de “adiós al pañal”  tocan más seguido sus genitales. Cuando nos enfrentamos a esta escena muchas veces no sabemos qué hacer y nos ponemos nerviosos y, ante nuestro sentimiento de angustia, le decimos: “¡Quita las manos de ahí! ¡Sucio! ¡Cochino!”Recuerda que es algo nuevo para ellos que les produce sensaciones muy agradables y placenteras pero, sobre todo, están jugando. Al decirle esto, solo causarás que tenga un sentimiento negativo de algo que debería ser normal para él.  Simplemente, déjalos saciar su curiosidad.

¿Qué hacer cuando lo hace enfrente de otras personas?

Varios padres me consultan qué hacer cuando van a la casa de algún familiar o amigo (no sé por qué a los peques siempre se les ocurre hacerlo cuando es más incomodo para los padres y, generalmente, delante de la abuela del niño, suegra de uno de los padres).  Simplemente distráelo con otra cosa, sin ansiedad ni sustos.  Una de las actividades que les gusta mucho a los niños y funciona  es la plastilina;  de esta manera tendrá las manos ocupadas y es muy fácil transportarlo. 
A partir de los tres años, más o menos, puedes enseñarle que si se quiere tocar, puede hacerlo en privado.  Aprenderán, poco a poco, que en la escuela, en el autobús, etc… NO son lugares adecuados. Puedes comentarle “ Veo que te gusta mucho tocarte tu pene o tu vagina, pero no se debe hacer cuando estás en la casa de la abuela, ni en el cole, etc…  No debemos tocarnos cuando estamos con más personas, solo cuando estamos solos.”

En algunos casos, debemos descartar una infección; esto causa mucho picazón.  Pregúntale a tu peque  con toda naturalidad si le duele o le pica. Si es así, es necesario que consultes a tu pediatra. Todo es nuevo para tus hijos, y debemos transmitirles seguridad, aceptación y amor.

aCtIvIdAd:   Mi cuerpo


mAtErIaL:


  • Un cuento que tenga imágenes con las diferentes partes del cuerpo; es importante que también se vea un dibujo de niños sin ropa.
  •  Estampas/pegatinas


eN aCcIóN:

1. Utiliza el cuento y muéstrale las  diferentes partes del cuerpo. Juega preguntándole: “¿Donde está la nariz?  ¿Dónde están los ojos?” 
2. Motívalo a que pegue las estampas/pegatinas en la parte del cuerpo que le estas diciendo. 














3. También puedes jugar a que las pegue en tu nariz, ojos, pelo, etc…












4. No es necesario que le enseñes  más a tu hijo por ahora, hasta que él te pregunte más sobre el tema de sexualidad. 


 rEcUeRdA:

Como padre eres la persona más indicada  e importante para fomentar los valores y  la educación sexual de tu hijo.  Que no te quite este maravilloso privilegio la televisión u otro medio de comunicación.



bIbLiOgRáFiA y liBrO QuE tE aYuDaRá:



La educación sexual de los niños”. Félix López Sánchez . 







Imágenes sacadas del cuento “ El cuerpo humano” Mini Diccionario de los bebés.  Editorial Panini.