¡Niñoooo, quítate el dedo de la nariz!

No existe reunión de amigas con niños que no se escuche: “¡Niñoooo, quítate el dedo de la nariz, Cochino!” y en seguida dice la madre: “Yo no entiendo porque lo hace, hasta se saca sangre”. Y, obvio, el niño sigue y sigue metiendo el dedo en la nariz hasta llegar al “cerebro” y luego directo a la boca.  

Una amiga me contó que una vez le preguntó a su hija por qué se comía los mocos y ella, muy natural, le contestó: ¡Porque están saladitos, mamá!

Hace tiempo escribí en el post: “¡Quita las manos de ahí!” Sexualidad parte 1,  que los niños empiezan a descubrir sus manos y sus pies moviéndolos, llevándoselos a la boca, etc… Pues con los orificios de la nariz es lo mismo. Tu hijo está descubriendo su cuerpo, su nariz y sus mocos.


Estoy de acuerdo en que tenemos que enseñarle a nuestros hijos que en público no está bien sacarse los mocos, pero no le podemos prohibir que no se los saque o coma.

En lugar de prohibírselo puedes decirle que en el baño es mucho más divertido hacerlo, porque lo puede hacer más grande, más pequeño, lo puede hacer bolita, aplastarlo, embarrarlo, puede verse en el espejo cuando se está comiendo el moco… En fin, que sea mucho más divertido que en público.

Cuando estoy en clase y veo que un niño está dale que dale con la nariz, le digo: ¿Te acompaño al baño y  hacemos grande y pequeño el moco?

A través del cuento “Tino Cochino” David Roberts, puedes enseñarle que no se debe comer las cosas que están el suelo, tampoco comerse la comida del perro… Pero los mocos puede sacárselos en el baño.
 

Actividad:Jugar y comerse los mocos


Material:



  • Mucha gelatina
  • Uvas
  • Una cuchara
  • Un plato


En acción:

En una bandeja coloca la gelatina y las uvas. Dale a tu hijo la cuchara y dile que saque los “mocos” de la gelatina. La cuchara es para que se anime a mancharse. Al inicio quizás no le guste, pero poco a poco te aseguro que irá animándose más. Puedes también motivarlo a que se los coma. Recuerda que si te ve tu hijo que tu lo haces él se animará y lo hará. Te aseguro que se lo pasarán muy bien.



Peque anécdotas:


Al día siguiente de leer el cuento de “Tino el
Cochino” veníamos en el coche cuando L. empezó a preguntar: ¿Falta mucho, mami?
¿Ya llegamos?¿Dónde está la casa?
-¿Por qué L.? ¿Tienes mucha hambre?- le dije.-No Mami, es que quiero ir al baño a sacarme los mocos….



¡¡¡Simplemente me la quería comer a besos!!!!

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Ella: ¿Te acuerdas del libro de Valentina de los mocos?

Yo: Sí, y ¿qué decía?

Ella: ¡Que el nene se pone verde!




Video: