Los niños y las mascotas

Antes de empezar, quiero agradecer a Valentina el que me haya cedido este espacio en su blog.

Mi nombre es Antonio y estoy en posesión del título en adiestramiento cognitivo-emocional y corrección de conducta canina.

La mayoría de los padres han pasado, pasan y pasarán por la situación de la solicitud, por parte de sus hijos, de una mascota, particularmente un perro.

¿Y qué se puede decir de los perros que no se sepa ya? Todos sabemos la definición perfecta del perro: “el mejor amigo del hombre”. Existen varias historias de relaciones increíbles entre humanos y perros.  Aunque las hay similares (Canelo, Gaucho, Alicio), tal vez la más famosa sea la del perro japonés Hachiko, que esperó a su dueño en una estación de tren durante diez años. Os dejo el enlace, pues el relato merece mucho la pena leerlo:  http://es.wikipedia.org/wiki/Hachik%C5%8D
Llegado el momento en el que los hijos piden, y comprobaréis con cuanta insistencia, la tenencia de un perro en casa, debemos detenernos a pensar en profundidad en una serie de factores. En este punto, es obligado hacer una importante reflexión: tener un perro en casa puede ser una de las mejores experiencias de la vida, pero también puede convertirse en la peor de las pesadillas si no tenemos clara la responsabilidad que conlleva la compañía de estos extraordinarios y fieles amigos.

Algunos factores a tener en cuenta son los siguientes:

-ECONÓMICO: Los perros, como seres vivos que son, tienen una serie de necesidades que suponen un gasto económico para la familia. En esencia se corresponde al alimentario y veterinario. Es muy importante tenerlo en cuenta antes de tomar una decisión. Se dan muchos casos de  personas que, generalmente, por una moda o un capricho, gastan una gran cantidad de dinero en la compra de un perro y más tarde compran el pienso más barato (a veces esto influye en la salud de la mascota) y sólo lo llevan al veterinario para vacunarlo (a veces ni eso).

-TIPO DE VIDA FAMILIAR: Independientemente de su energía, todos los perros necesitan su dosis diaria de ejercicio. Ya que, a menudo, los perros pasan varias horas al día solos, debido al trabajo y al colegio, debemos ser conscientes de si seremos capaces de proporcionarle el ejercicio necesario. Si nos hemos decidido a tener el perro, pensando en lo anterior, elegiremos a un “compañero” que se complemente con nuestro estilo de vida. No es lo mismo una familia deportista a otra sedentaria.

-SITUACIÓN FAMILIAR: Al igual que a los hijos, a los perros les afecta una situación de conflicto familiar. Si hemos decidido dejar a un perro formar parte de nuestra familia, es fundamental que todos los miembros estén en la misma sintonía a la hora de educarlo. Muchos de los conflictos que se generan en casa con nuestro “amigo” surgen porque unos miembros son más permisivos que otros, dan órdenes o castigos contrarios o difíciles de entender, etc… Dejadme insistir en que es muy importante que todos actuemos y colaboremos en la disciplina del perro del mismo modo.

En multitud de ocasiones se les priva a los “peques” de la casa de vivir esa experiencia tan maravillosa que es compartir una parte importante de la vida con un perro. Y en multitud de ocasiones es debido a los prejuicios, sobre todo con los perros de tamaño mediano y grande. La casuística sobre ataques caninos da una victoria por goleada a los perros pequeños sobre los grandes. Lo que ocurre es que cuando la mordedura es de una raza pequeña (York Shire, Chihuahua, etc…), la lesión es mínima. Si procede de una raza grande (Pastor Alemán, los temidos Pitt Bull, etc…), son inevitables las imágenes en televisión. Lo más triste de todo es que, en la gran mayoría de los casos, el origen del problema procede de los dueños. De ahí la importancia de una buena disciplina para el perro por parte del núcleo familiar. 

Disciplina no es exactamente igual a adiestramiento y creedme que tener una relación sana con nuestro perro, al igual que con nuestros hijos o con cualquier persona, es cuestión de sentido común. Y todos, TODOS, tenemos la capacidad de aplicarlo.
Para aquellos que, una vez valorados todos los aspectos, estén o, en un futuro no lejano, puedan estar en la duda sobre la adquisición de un perro, quiero comentaros algunas desventajas de NO conceder el placer de vivir esta apasionante experiencia entre esos dos seres tan geniales como son los niños y los perros:

-MADUREZ Y DISCIPLINA: Se ha demostrado que los niños que conviven con perros maduran de una manera más rápida que aquellos que no viven esa experiencia. Cuando los padres implican por completo al hijo en el cuidado del perro, aprende a tener una rutina y un compromiso. Para mayor beneficio, aprende a ser disciplinado. En este aspecto, es importante lo anteriormente dicho. Suelo ver por la calle a padres paseando con sus hijos y con el perro, pero el “peque” está al margen,  sin prestar ninguna atención a la mascota. ¡IMPLIQUEMOS A LOS NIÑOS!

­­-COMPAÑERISMO: El hecho de que los niños comprendan que ambos se necesitan, genera un instinto que influirá, en el futuro, en la actitud del hijo en posteriores relaciones. La relación tan intensa que se genera, sólo puede concluir con beneficios.

-DUELO ANTE LA MUERTE: Los perros tienen una media de vida de unos 12/14 años. Por este motivo los niños, generalmente, afrontan su primera pérdida importante una vez que el perro deja de estar entre la familia. Sufren la ausencia de un ser muy querido, por lo que habiendo vivido esta experiencia, les será menos difícil afrontar las posteriores que, en la mayoría de las ocasiones, son las de los abuelos.

Con respecto al duelo, he descubierto un cuento que quiero recomendar: “Yo siempre te querré”, de Hans Wilhelm. Es la historia de un niño que crece junto a su perra, Elfi, pero ésta crece más rápido y, cuando llega el fin de su vida, el niño vive la experiencia junto a su familia de enterrarlo todos juntos y abrazarse para consolarse. Es una buena oportunidad para hablar de la muerte con los hijos. Quiero remitiros a la entrada,¡Cuando un ser querido ya no está! DUELO INFANTIL con la que podéis complementar este punto.


rEcUeRdA:
El perro es el mejor amigo del hombre. Si tenéis la posibilidad, disfrutad con vuestros hijos de esta maravillosa experiencia. Sólo os aportará beneficios. 

vÍdEo: 
  

¡Cuando un ser querido ya no está! DUELO INFANTIL

La madre de uno de los niños de nuestros talleres de arte me pidió por favor que viéramos el tema de la muerte, ya que hace poco tiempo murió la abuela del niño y no lo estaba pasando muy bien.
 
El duelo infantil sé que es un tema difícil de tratar; a mí me causa mucho dolor pensar en la muerte de un ser querido que amo con locura. Pensar que no voy a volver a verlo, a escucharlo, abrazarlo, reír, llorar y hasta olerlo, me da mucho que pensar.
 
Empecé la búsqueda de un buen libro que explicará de una manera fácil la muerte y me resultó un poco difícil encontrar un cuento aquí en Madrid. Encontré el libro PARA SIEMPRE”, de Alan Durant y Debi Gliori. Al leerlo sentí como mis ojos se llenaban de lágrimas y tuve que volver a leerlo y procesarlo.
 
Describe perfectamente cada uno de los roles que tienen los integrantes dentro de la familia y lo importante que es cada uno dentro de ella. “Un día uno de los integrantes, el Zorro, enfermó, adelgazó y estaba triste. Una mañana se fue solo al bosque y no volvió.”   Es importante que cuando contemos el cuento, no digamos que se durmió, ya que esto puede producir angustia en los niños y pueden llegar a pensar que si ellos duermen ya no despertarán.
Habla también sobre el entierro, donde lloraron y le decían adiós. Estaban tan tristes, que “sin él, se sentían perdidos”. ¿Cuántas veces a nosotros como adultos, nos duele
tanto una pérdida que hemos llegado a sentirnos “perdidos”, sin esperanza?
 
Las imágenes del cuento son tan maravillosas que se ve toda la familia llena de pañuelos, llorando sin consuelo. Recuerdo que cuando me he sentido así, también me he permitido llorar, llorar y llorar, viéndome rodeada de pañuelos usados.
 
Pero llega la ardilla, llena de cariño, y les dice: “¿Dónde estaban? ¡Los echo mucho de menos! Yo aumenté la frase: ¡Extraño jugar con ustedes! Y poco a poco recordaron las cosas graciosas que hacía el Zorro y juntos rieron y rieron. Más tarde decidieron hacer varias cosas para recordarlo. Estaba en sus corazones, en su  memoria y en su sonrisa: Zorro seguía allí… PARA SIEMPRE
 
Actividad: 
 
 
Material:
  • Caja de Cartón
  • Cuadritos de colores.
  • Pegamento.
  • Tijeras.
  • Boli/pluma.
  • Media hoja.
  • Foto de la familia.
 
En acción:
 
1. En el cartón, recorta un rectángulo y un rectángulo de menor tamaño.
 
2. Depende de la edad, puedes darle unas tijeras a tu hijo para que recorte cuadrados o rectángulos de diferentes colores. Si es muy pequeño, dáselos ya recortados.
 
3. Con un poco de pegamento, que vaya colocando los cuadrados en el marco.
 
4. Mientras tu hijo lo hace, tú en la media hoja, escribe algo bonito a tu hijo y la fecha del día de hoy.
 
5. Coloca la foto de la familia detrás del marco.
 
6. Y  por último, pega la media hoja. Y dile a tu hijo cuanto lo quieres y lo importante que es para ti. 

Recuerda:
 
El dolor del niño es real y es diferente según las edades. Un niño muy pequeño no entenderá la inmutabilidad de la muerte, y esperará que el ser querido viva otra vez al cabo de uno o dos días. Puede que su tristeza no sea aparente hasta unas semanas más tarde.
 
Deja que los niños tristes hablen, lloren, rían y jueguen. Hazles saber que las personas pueden consolarse unas a otras. Anímalos a mantener vivo el espíritu de su ser querido a través de fotos, realiza un álbum especial de recuerdos. Haciéndolo, enseñarás a tus hijos no sólo cómo  llorar la pérdida de alguien, sino también como volverá empezar. 
 
Libros que te ayudarán:
 
                     
 
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